martes, 9 de junio de 2009

Rojo y negro: visión de mundo romántica

Stendhal nos ofrece una obra maestra de la literatura romántica, presentándonos un mundo, un argumento, personajes, etc., que se corresponden con este movimiento histórico. A continuación, algunos aspectos constituyentes de esta novela que nos permiten afirmar lo anterior.
El desprecio del mundo a los diferentes: la vida de Julián Sorel
El protagonista de esta historia, Julián Sorel, siempre fue despreciado y aislado por su padre, quien lo forzaba a "hacerse hombre" trabajando en la sierra del pueblo. Además, Julián era débil físicamente para el trabajo, por lo que el desprecio se acentuaba.
Nuestro héroe se sintió, finalmente, más atraído al estudio -latín, con el sacerdote del pueblo-; quizá era porque no tenía ninguna prestancia para otra cosa. Así, pudo salir de su casa e iniciar su trabajo como preceptor dentro de la casa más adinerada de Verriéres. Allí, además de adquirir la idea de que él era socialmente inferior a todo su entorno -su origen no era desconocido por nadie en el pueblo-, tuvo un amor sufrido e imposible, puesto que no era "lícito" socialmente.
El amor idealizado y el rechazo de la realidad
Julián idealizó su amor con Madame Rénal idealizándola, como un pretexto para alimentar su ya devastado amor propio. Al mismo tiempo, albergó en su alma la idea de su "eterna soledad" e "inferioridad", como una condena autoimpuesta de resignación. De este modo, se aprecia el aspecto propiamente romántico de no desear la realidad, de rechazarla al punto de escaparle y de crear una nueva (idealización); también es romántico el aspecto de no poseer adecuadamente, sino sólo de forma ilusoria y pasajera, a la amada.
Rechazo sostenido: fuera de Verriéres
Las cosas no mejoraron mucho para Julián en lo sucesivo: cuando ingresó al Seminario, cuando trabajó en la casa del marqués de la Mole, cuando estuvo en la cárcel, etc., era acechado por el rechazo que generaba en los demás y por la idea de su irremediable inferioridad en cuanto a las castas. Julián siempre intentaba huir a esta idea a través de la acumulación de más bienes materiales que le otorgaran cierto estatus, para superar su condición humana inferior; sin embargo, este afán lo situaba a merced de la voluntad del noble, de la voluntad del "superior". Este aspecto también es romántico: el sentirse ahogado en su yugo institucional sin poder escapar de él; el verse solo en un mundo que no es el que anhela.
Aceptación del destino: la muerte
Ya hacia el final de la obra, Julián vuelve a Verriéres y comete algo impensable: le dispara a Madame Rénal. Esta acción irracional e impulsiva del disparo hace que encarcelen a Julián y lo condenen a muerte, razón por la cual éste acepta su destina y acepta la única solución que se le ofrece como tal para ya no seguir sufriendo; solución que corresponde a la misma que aceptaron muchos románticos cuando no pudieron con el sufrimiento asfixiante de la realidad: la muerte.

domingo, 12 de abril de 2009

Fausto: antagonismo apolíneo/dionisíaco

A través de la obra podemos observar claramente dos actitudes vitales: primero, la de corte racional, riguroso, inclinada a la pureza y perfección tradicionales; segundo, la de corte intuitivo y pasional, inclinada a la experiencia y dictamen del corazón, de lo irracional. Un ejemplo claro dentro de la obra es el que ya mencionamos con anterioridad respecto a la oposición dentro del concepto de farsa.

Pero hay otro ejemplo muchísimo más interesante, relacionado con el hijo que tiene Fausto. Este hijo nace de él y de Elena; nace de lo dionisíaco y de lo apolíneo. Euforión (la Poesía) tiene en sí tanto lo intuitivo, pasional, como lo racional, depurado; veamos una descripción que da Fausto de él:

Es extremadamente despierto,
ayuda a los ladrones y pícaros,
pero también busca el bien de todos,
es el genio siempre benefactor,
nos lo demuestra inmediatamente
haciendo uso de sus diestras artes.


En efecto, también apreciamos que es la voluntad del propio Euforión el alcanzar el máximo de sus capacidades, de darse a conocer como Poesía que es:

EUFORIÓN.- Ahora, dejadme brincar, dejadme saltar. Mi deseo, que ya empieza a apoderarse de mí, es llegar hasta los aires.

No obstante la perfección de Euforión, su osadía lo lleva a la muerte. Goethe establece, entonces, que Euforión, la Poesía, no puede ser a la vez lo clásico y lo romántico, oposición que resume dos vertientes del vivir y el conocer humanos. Más bien, para Goethe hay un antagonismo constante, consecutivo y consecuencial que, en el fondo, es un resumen de la existencia humana toda, tanto individual como histórica.

Sin embargo, lo anterior es sólo un esbozo de los antagonismos de interdependencia absoluta, los cuales tienen relación con las dos posibilidades que el hombre tiene de conocer el mundo y, por tanto, a sí mismo:

a) El conocimiento formal: a través de los nombres y del presupuesto que ello implica, tal como lo establece Platón en El Crátilo.
b) El conocimiento experiencial: la experiencia directa con la cosa y sin palabra mediadora, tal como se observa en el ánimo de Fausto, que orienta el drama.

De este modo, tenemos razón contra intuición como un antagonismo del conocer humano individual; por supuesto, ninguna de las vías es completa por sí sola.

sábado, 11 de abril de 2009

Algunas consideraciones sobre "Fausto"

Fausto se alza como la obra maestra de Goethe, escritor considerado como el último de los clásicos y el primero de los románticos. En esta obra observamos una mezcla de ambas concepciones, lo cual se advierte en las distintas temáticas y acciones que van tomando forma en el drama.

La farsa

La visión de mundo que nos presenta el texto es de farsa, de comedia, de juego. Tomemos el caso del domingo de resurrección en que se muestra un coro de ángeles y a los paseantes despreocupados de la fecha. Los ángeles representarían la vida de los creyentes que buscan a Dios y que en aquella creencia cifran su salvación eterna y su sentido último en la vida; no obstante, esta alternativa la toman muy pocos (en relación a Fausto, sólo Beatriz).

Por otra parte, está la actitud de Goethe frente a la vida; ésta se representa en los paseantes. A pesar de que saben qué día es, no se preocupan mucho de la resurrección y se concentran más en hacer fiesta, en asistir a los carnavales, en pasar un buen rato, etc.; es decir, se alejan de lo divino para vivir lo dionisíaco, para actuar en el Gran Teatro que les representa la vida.

No obstante, ¿por qué es una farsa? La lógica tradicional nos revela que los paseantes y Fausto mismo, por adoptar esa postura, no deberían salvarse de nada en absoluto; sin embargo, Fausto, por más pecado que haya cometido y a pesar de que lo conduce el Diablo mismo, logra salvarse de lo que le ocurre como cualquier otro creyente en Dios.

En esencia, la farsa de Goethe representa su visión de final irremediable, puesto que, para él, estaríamos todos destinados a volver al origen, a la región divina; por consiguiente, fuera cual fuese la alternativa que tomáramos con respecto a orientar el sentido de nuestra vida, el autor nos dice que tanto una parte como la otra alcanzarían la salvación.

La oposición entre “conocer” y “saber”

Al comienzo de la obra, Fausto nos habla acerca de él y nos revela que es el hombre más erudito que vive, puesto que lo ha estudiado todo y es capaz de comprender cualquier asunto a través de su intelecto; pero, dice luego, todo ese conocimiento no le sirve en absoluto. Este conocimiento es el saber por saber, el dato enciclopédico, el cual es intrascendente y banal.

Posteriormente, Fausto siente una inquietud por saber verdaderamente qué es la vida, es decir, por tratar de asir la verdad y la esencia que yace en cada cosa y en cada hombre; en resumen, por obtener un conocimiento experiencial, significativo. Por lo tanto, el saber conlleva un conocimiento esencial que trasciende el mero conocer, que influye en el ser de cada cosa y de cada hombre, determinándolo.

Ahora bien, ¿cómo alcanzar la sabiduría en oposición al conocimiento? Si el conocer es el enciclopedismo y el saber el conocimiento experiencial de la verdad de las cosas y de uno mismo, podría resumirse que la oposición observada entre conocimiento y saber es la misma que se ve entre razón e intuición, respectivamente; por ende, el saber se logra a través de la experiencia de uno entre los otros y entre las cosas.

Eso por ahora, muchachos. Pronto intentaré publicar algo más sobre este libro.

¡Que estén bien!

viernes, 10 de abril de 2009

Sobre el Romanticismo

¡Hola!
Lamento no haber podido hacer la ayudantía el día jueves; yo esperé a que no hubiera más clase, lo cual no se dio. Sin embargo, preparé una breve revisión del Romanticismo y algunas salvedades que hacer sobre Fausto.
Por lo pronto, esta entrada tratará de establecer algunas características del movimiento; la próxima, acerca de Fausto.
Que estén muy bien.

David Santiago.



Romanticismo

1. Rasgos

-Es un movimiento revolucionario que afecta a todo ámbito del ser humano y no sólo al literario.
-Surge como respuesta incontenible -de ahí su carácter revolucionario- al excesivo racionalismo del Neoclasicismo.
-La pasión y la intuición son lo esencial por sobre la razón y el orden del período anterior.
-La libertad se define propia de todo individuo como derecho innato de crear y, especialmente, de hacer arte.
-Altera la concepción del arte: ya no es social ni moralista, sino individual y expresivo (subjetividad). El arte es ahora el medio por el que un individuo particular habla a otros individuos particulares.

2. Actitud

-El Romanticismo se reconoce heredero y descendiente del pasado lejano, recordando esa antigüedad como una realización concreta de los ideales ahora desados. La antigüedad, entonces, es una pre-existencia.
-El artista se fuga al pasado o a lo exótico, debido al terror morboso que le tiene al presente caótico que no lo comprende.
-La filosofía del Romanticismo postula que la vida es un constante dinamismo bajo una lucha interminable. Por ende, no existirían los valores absolutos.
-Desprecio hacia la realidad, pero edificándola al mismo tiempo. El artista violenta la realidad o se le entrega sin resistencia, pero nunca se siente igual a ella: es un incomprendido.
-Ocurre una revalorización de las formas y temáticas antiguas en cuanto expresan o posibilitan la expresión del ser y la emocionalidad (pasión) humanos.

3. Elementos literarios

-Surgen nuevos héroes prototípicos: pirata, bandido, contrabandista, donjuán, estudiante libertino, etc.; en resumen, todos los personajes responden a una liberación del hastío que produjeron al hombre la rigurosidad del deber y la vida estática del Racionalismo.
-La libertad y vida del americano indígena son un material valioso: los ideales deseados están allí realizados.
-Algunos motivos literarios son: la fuga, la exuberancia, el lirismo febril, etc.
-Espacios utilizados: la naturaleza, la noche, el sueño, lo lúgubre, el otoño, la tierra exótica, las ruinas, la Edad Media, etc. Son lugares predilectos al romántico por su marcado carácter distanciador de lo apolíneo (Racionalismo), versus lo dionisíaco por él buscado.
-Verdadera contemplación del paisaje, preferentemente agreste y sublime: esto excita el sentimiento, genera conmoción. Gracias al Romanticismo se descubren verdaderas resonancias emotivas de la Naturaleza.